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Brasil: El Ogullo Gay de Río reunió a más de un millón de asistentes en las playas de Copacabana |
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martes, 16 de octubre de 2007 |
La 12da. Marcha del Orgullo LGBT de Río de Janeiro reunió este
domingo un millón doscientas mil personas en Copacabana, según informó
el Grupo Arco Iris, ONG organizadora del evento.
La marcha, que estaba prevista iniciarse a las 13 horas, comenzó con
casi tres horas de atraso tras el discurso del gobernador de Río,
Sergio Cabral, quien dio todo su apoyo a la lucha contra la homofobia y
presidió una carroza que abría el desfile en la avenida Atlántica y la
calle Sá Ferreira.
"Si depende de mi, vamos a trabajar en la criminalización de la
homofobia. Los derechos individuales son una cuestión de Estado y no de
partidos. O Brasil avanza en eso o nunca lograremos consolidar la
democracia", dijo Cabral, quien acompañó la fiesta durante unos 10
minutos.
Bajo el fuerte sol carioca varias personalidades marcaron presencia y
apoyo como el actor Sérgio Mamberti, la senadora Fátima Cleide, la
diputada federal Cida Diogo, el diputado Carlos Minc, actual secretario
de Ambiente del Estado de Rio de Janeiro, y la secretaria adjunta de
Políticas para Mujeres, Teresa Sousa.
El fin del evento fue marcado frente al hotel Copacabana Palace. Lesbianas, transexuales y gays de todas las edades, desfilaron
acompañando adornados camiones, sobre los cuales había enormes
altoparlantes y plataformas para go-go dancers.
La fiesta, que en otras ediciones había sido criticada por llegar a
banalizar o ridiculizar la imagen del colectivo LGBT, esta vez decidió
ser más aguerrida y combatiente "sin abandonar la ternura".
Coordinadores del Grupo Arcoiris de Concientización Homosexual dijeron
que tenían el propósito de imprimirle un toque más político al
movimiento y presionar al desprestigiado Senado brasileño por la
aprobación de un proyecto de ley que convierte en pena no sujeta a
fianza las agresiones contra los homosexuales.
Brasil ya cuenta con leyes similares para proteger a la población negra contra el racismo y a minusválidos de la discriminación.
Los organizadores llevaron este año una enorme bandera arcoiris con el
color rojo corrido como de sangre, para simbolizar los más de 2.500
homosexuales que han sido asesinados en Brasil en los últimos 10 años
por razones de homofobia.
"Construir una sociedad que respete la diversidad humana, promueva la
paz y combata la homofobia es un deber de todos nosotros. Tenemos que
poner un fin en el odio contra las personas GLTB", argumentó el
coordinador de políticas públicas del Grupo Arcoiris, Claudio
Nascimento.
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